
El estrés ha dado el salto a las carreteras españolas. La fatiga laboral y familiar se ha convertido en una de las nuevas y más frecuentes causas de accidentes de tráfico. El 76,9% de los conductores está estresado, lo que repercute en la preparación para encarar un largo viaje o realizar los desplazamientos diarios.
El estrés aumenta los niveles de hostilidad y agresividad y dispara la impaciencia, lo que se traduce en una conducción más rápida y en una tendencia a saltarse las señales de tráfico, según un estudio realizado por Attitudes, la iniciativa social de Audi. Unos sorprendentes niveles de estrés que se han visto aumentados por la crisis económica, que aviva los complicacións y las distracciones.





















































